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Qué es un piloto de IA y qué aprendes con tus casos reales

Equipo Tecnea

Tecnea

Qué es un piloto de IA y qué aprendes con tus casos reales

Ver una aplicación funcionando con tus casos reales no se parece a leer una especificación bien documentada y estructurada. Un piloto de IA es eso: la base de la aplicación que se va a construir, probada con lo que de verdad llega a tu empresa, sin sustituir todavía tu forma de trabajar. La diferencia aparece cuando se ve algo que nadie había previsto.

La respuesta corta: un piloto de IA, o prueba de concepto, es una versión acotada de la aplicación que se prueba con los casos reales de tu empresa, sin pasar a producción, para validar el producto antes de desarrollarlo. Sirve para afinar los requisitos: aparecen cosas que creías necesarias y ya no lo son, y otras nuevas que nadie había previsto. Si no convence, el proyecto se para ahí.

¿En qué se diferencia un piloto de una demo preparada y de la producción?

Los tres se ven en pantalla y sirven para cosas distintas:

Demo preparadaPiloto con tus casos realesProducción
Qué se veDocumentos limpios y estructurados, el caso que sale bienTus documentos y datos de verdad, también los feos y los rarosTodo el trabajo diario, con todas las personas
Para qué sirvePara ver una ideaPara validar el producto y afinar qué hay que construirPara trabajar con ello cada día
Dónde funcionaEn un entorno de demostraciónEn un entorno aparte, sobre una copia de tus datosIntegrado en tus sistemas, con permisos y mantenimiento
Qué decides despuésSi te gustaQué se construye, qué se quita, qué se deja para después, o pararCómo se mantiene y se mejora

Un piloto no es una versión pequeña de la aplicación final que ya se usa. Tampoco es una demo para confirmar lo que ya pensábamos: su valor está en que enseña lo que la especificación no podía saber.

¿Qué se descubre al probar con casos reales?

Una especificación escrita antes de ver nada funcionar describe cómo creemos que trabajamos. El piloto la contrasta con cómo trabajamos de verdad. En los pilotos de Tecnea suele ocurrir que:

  • Hay cosas que creíamos necesarias y ya no lo son. Un paso, un campo, un informe o una conexión con otro sistema que parecían imprescindibles y que, al verlos con casos reales, no aportan. Cada uno que se quita abarata el desarrollo.
  • Aparecen cosas nuevas. Casos que no estaban en la lista, documentos que llegan de otra forma, reglas que se aplican sin estar escritas en ningún sitio. Es mejor encontrarlas ahora que a mitad del desarrollo.
  • Se ve dónde está de verdad el trabajo. Con frecuencia, la parte que más tiempo consume no es la que se señaló al principio.
  • Se decide qué revisa una persona. Con casos reales se ve qué resuelve bien la IA, en qué duda y qué conviene que confirme alguien, y con qué criterio.
  • Se afinan el alcance y el precio de lo que viene. Con lo aprendido, la fase siguiente se cierra con menos incertidumbre.

Siete formas de sacar partido a un piloto

  1. Elige un proceso que duela de verdad y nombra a quien responde de él. Un proceso con principio y fin claros y con volumen suficiente. Si no hace perder tiempo o dinero cada semana, lo aprendido no valdrá la pena.
  2. Decide antes qué quieres aprender y qué cifra te haría seguir. Cuánto tiene que bajar el coste por caso, o cuánto tiene que subir lo que se termina por semana. Sin una cifra fijada antes, se decide con lo que uno espera ver (cómo medirlo).
  3. Aporta casos reales, con sus excepciones. El piloto se prueba con una copia de tus documentos y datos, no con una muestra limpia. Pregunta antes quién los tiene y quién da el acceso: es la causa más habitual de retraso.
  4. Reúne casos con la respuesta conocida. Como orientación, de treinta a cien casos reales, mezclando los fáciles con los difíciles, con la respuesta correcta apuntada sin mirar lo que dice la IA. Así se mide si acierta, sin depender de la impresión de nadie.
  5. Que lo pruebe quien usa el proceso cada día. Informática aporta los accesos y la seguridad, pero el criterio de si el resultado sirve lo pone quien lo usa, y es quien puede decir qué sobra y qué falta. La supervisión humana tiene niveles, y conviene probar el que se va a necesitar.
  6. Cuida los datos personales también en el piloto. Se trabaja sobre una copia, y si hay datos personales o sensibles se decide antes cuáles se seudonimizan (se sustituyen por identificadores para que el modelo no vea quién es quién), dónde se procesan y con qué proveedores hay contrato. Más en permisos de un agente de IA.
  7. Cierra con una decisión y una lista. Una decisión: construir lo aprendido, ajustar el piloto o parar. Y una lista de qué entra, qué sale y qué se aplaza, que es el material de partida del desarrollo.

Errores frecuentes

  • Esperar de un piloto lo que corresponde a producción. No está integrado en todos tus sistemas ni pensado para el uso diario de todo el equipo: eso llega en el despliegue.
  • Probar solo con los casos que salen bien. Los que se quedan fuera son justo los que consumen horas hoy, y los que más enseñan.
  • Querer que acierte todo a la primera. Ver dónde falla es parte de lo que se compra: indica qué hay que revisar, qué hay que reforzar y qué conviene dejar fuera.
  • No apuntar lo aprendido. Si lo que sale en el piloto no se traduce en cambios de la lista de requisitos, se ha hecho una demo cara.
  • No tener a nadie de negocio implicado. Sin una persona que use el proceso, el piloto se evalúa con opiniones.

Qué pasa después del piloto

El piloto termina con una decisión, y hay tres resultados posibles: pasar al desarrollo con el alcance ya afinado, ajustar el planteamiento y repetir lo necesario, o parar. En Tecnea el proyecto va en fases con precio cerrado en cada una: la primera conversación de 30 minutos no se cobra, el piloto (prueba de concepto) se hace en dos a cuatro semanas y desde 850 €, y solo después se cierra el alcance del desarrollo (qué incluye cada importe y cuánto tarda cada fase). Para elegir con quién hacerlo, los criterios para evaluar a un proveedor de IA incluyen qué debe quedar por escrito.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un piloto de IA?

Es una versión acotada de la aplicación que se va a construir, probada con los casos reales de tu empresa y sin pasar a producción. También se llama prueba de concepto. Sirve para validar el producto y afinar los requisitos antes de invertir en el desarrollo completo.

¿En qué se diferencia de una demo?

Una demo suele usar documentos limpios y el caso que sale bien. Un piloto usa tus casos reales, también los difíciles, y por eso enseña lo que la especificación no podía saber: qué sobra, qué falta y dónde está el trabajo de verdad.

¿Cuánto dura y cuánto cuesta un piloto?

En Tecnea, entre dos y cuatro semanas y desde 850 €, con la primera conversación gratuita. Si se alarga mucho más, suele ser porque el alcance es demasiado grande o porque los datos no estaban listos. Los importes de cada fase están en cuánto cuesta una aplicación con IA.

¿Con qué datos se hace?

Con una copia de documentos y datos reales de tu empresa, incluidas las excepciones. Los datos personales o sensibles se tratan con cuidado desde el principio: se decide cuáles se seudonimizan y dónde se procesan.

¿Qué pasa si el piloto no convence?

El proyecto se para y no se ha comprado el desarrollo completo. Es un resultado válido y barato: se sabe antes de invertir. Se mira qué falló (los datos, los casos de prueba, la idea) y se decide si ajustar o parar.

¿Quién debe participar en la empresa?

La persona que responde del proceso y quien lo usa cada día, con el apoyo de informática para accesos y seguridad. Para ver qué pasa si la IA se equivoca conviene que participen desde el principio.

Si tienes un proceso candidato a piloto, cuéntanos cuál es.

Este artículo es informativo. Tecnea desarrolla aplicaciones a medida con IA y hace pilotos de pago, así que tenemos interés en que pruebes y, si compensa, encargues el desarrollo. Lo descrito es cómo trabajamos nosotros, no procede de un estudio externo, y cada empresa tendrá sus propias preguntas según su proceso y su sector.

Fuentes

  1. Reglamento (UE) 2016/679, Reglamento General de Protección de Datos: eur-lex.europa.eu
  2. Reglamento (UE) 2024/1689, Reglamento de Inteligencia Artificial (AI Act): eur-lex.europa.eu
  3. Tecnea, cuánto tarda un proyecto de IA y casos de éxito.

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